Consultar un dominio
Escribe cualquier dominio y verás en segundos a qué dirección IP apunta, quién lo aloja, qué servidores de nombres usa y cómo tiene configurado el correo. Sin registro y sin instalar nada.
Qué te dice esta herramienta
Cada vez que escribes un dominio en el navegador, tu equipo pregunta al sistema de nombres de dominio a qué servidor tiene que conectarse. Esa consulta devuelve una serie de registros públicos que cualquiera puede mirar, y que cuentan bastante sobre cómo está montado un sitio: en qué proveedor vive, quién gestiona su DNS, si recibe correo y con qué servicio, y qué verificaciones tiene publicadas.
Para qué sirve en la práctica
- Comprobar si una migración de servidor ya ha surtido efecto en todo el mundo.
- Diagnosticar por qué un correo no llega: casi siempre está en los registros MX, SPF o DKIM.
- Averiguar qué proveedor hay detrás de un sitio antes de contratarlo o de contactar con él.
- Confirmar que un dominio que te han pasado existe de verdad y no está recién creado.
Qué significa cada registro
- A y AAAA: la dirección IP del servidor, en IPv4 e IPv6.
- MX: los servidores que reciben el correo del dominio. El número es la prioridad; el más bajo se intenta primero.
- NS: los servidores de nombres, quienes tienen la última palabra sobre el DNS del dominio.
- TXT: texto libre. Se usa sobre todo para SPF, DKIM y DMARC, y para verificar la propiedad ante terceros.
- TTL: cuántos segundos puede guardarse el dato en caché antes de volver a preguntar.
Tus consultas no se guardan
No registramos qué dominios consulta cada visitante. Guardamos los datos del dominio para no volver a preguntarlos a cada visita, pero no quién preguntó.